miércoles, 13 de enero de 2010

Cómo ayudar a un mal estudiante

Estudiar es de las tareas que más esfuerzo cuestan a la gente, especialmente a determinadas edades. Habrá que intentar ponerse en la situación personal de cada estudiante para hacer frente al problema y encontrar las soluciones más adecuadas en cada caso. La perseverancia y el intentar hacer del estudio una actividad agradable serán los pilares básicos para ayudar a un mal estudiante.

  • 1 Autoevaluación. Hay que realizar un estudio previo sobre cómo está estudiando la persona y las posibles causas de su fracaso académico.
  • 2 Análisis situacional. Es importante dedicar tiempo a analizar la situación y a hacerle ver al estudiante para qué sirve estudiar y las ventajas de hacerlo correctamente.
  • 3 Disfruta estudiando. Demuéstrale que siguiendo unas pautas a la hora de estudiar es fundamental para economizar tiempo e invertirlo en actividades placenteras para él. Y que incluso puede disfrutar estudiando ya que aprenderá muchas cosas que antes no sabía.
  • 4 Plan de mejora. Estructura un programa de estudio y ocio, establece una preparación ambiental adecuada y prepara al estudiante para que adquiera habilidades, técnicas y hábitos de estudio para lograr mejores resultados.
  • 5 Refuerza capacidades. Es necesario que el estudiante cuente con un nivel alto de autoestima, con una fuerte autoconfianza y que aprenda a concentrarse al máximo en sus tareas.
  • 6 Establecer pautas de trabajo. El estudiante debe aprender a tomar apuntes y a organizar el material didáctico. También tiene que ser capaz de buscar y seleccionar información; debe realizar una primera y rápida pre-lectura, luego una lectura general, posteriormente un análisis donde subraye las ideas principales y terminar sintetizando con esquemas o resúmenes.
  • 7 Memorizar. Una vez que se comprende toda la información con la que se está trabajando, es necesario hacer un ejercicio de memorizar. Los esquemas o resúmenes realizados pueden desarrollarse verbalmente y repetirlos hasta memorizarlos.
  • 8 Afrontar los exámenes. Todos los esfuerzos se medirán en la temida prueba del examen. Es muy importante orientar al estudiante para que se presente al examen en un estado mental y físico convenientes.
  • 9 La motivación está en el estudio, no en los resultados.

    Este debe ser el lema en todo momento. Por ello, y siempre que el estudiante esté demostrando un esfuerzo, habrá que valorar sus éxitos e ignorar sus fracasos.