miércoles, 7 de abril de 2010

Cálculo mental, Importancia y Beneficios

Importancia y Beneficios

En nuestra sociedad todo se reduce a representaciones numéricas, a estadísticas. Con esta evidente premisa es fácil deducir que una formación numérico-lógica aportará una visión correcta para la vida práctica, que no da ninguna otra disciplina.
Desarrollar nuestra capacidad de cálculo no sólo es de importancia para el aprendizaje de las matemáticas sino, y sobre todo, para desarrollar aspectos tales como la memoria, la concentración, la atención, la agilidad mental, etc.
Un correcto desarrollo de la capacidad de cálculo da a la persona la posibilidad de valorar de forma adecuada todo este mundo repleto de números, estadísticas, porcentajes, proporciones, descuentos y operaciones, para interpretar en definitiva todo ese lenguaje engañoso que se esconde tras las cifras.
Pienso que la rapidez y exactitud en la realización de cálculos mentales más o menos complejos, producto del buen entrenamiento, no son la conclusión más importante de su aprendizaje. La seguridad psicológica y el desarrollo de ciertas formas de imaginación matemática son resultados más importantes que los anteriores.
Estudios psicológicos hechos con alumnos demuestran la familiarización que una persona con cierta habilidad para el cálculo tiene con los números, algo por otra parte evidente, recurriendo a combinaciones y relaciones entre ellos cada vez más complejas. No olvidemos que en países donde se trabaja mucho el cálculo desde temprana edad, como pueden ser Japón o China, los alumnos están a la cabeza mundial en cuanto a formación matemática se refiere.
Un buen manejo del cálculo nos permite un correcto desarrollo de la capacidad lógico-deductiva. Debería cuidarse en la enseñanza del buen dominio de las distintas operaciones y la razón expresada numéricamente, ya que nunca una materia va a ser tan importante para la vida de cada persona.

Biografía Recomendada

Entrenamiento Mental (Edaf 2006), de Alberto Coto. Con las mejores técnicas y consejos para mejorar tu cálculo mental.

Los Grandes Calculistas

Una de las habilidades humanas que más ha llamado la atención es la de aquellas personas dotadas de una capacidad asombrosa para llevar a cabo cálculos mentales a gran velocidad.
A lo largo de los últimos siglos se han dado casos de personas con una extraordinaria habilidad para el cálculo, en el siglo XIX aún era frecuente ver acróbatas mentales con los números. En la primera mitad del siglo XX los ejemplos eran menos. En la actualidad somos muy pocos los que gozamos de esta habilidad debido, sobre todo, al abuso que se hace de las calculadoras y de los ordenadores, de tal forma que alguien capacitado de forma innata puede no desarrollar la habilidad. Si en algo coincidimos los calculistas, es en que ya desde pequeños jugábamos con los números.
Tomo prestadas las palabras que Alexander Aitken pronunció en una de sus demostraciones: "Señoras y señores, pongan los 5 sentidos en lo que están presenciando porque mi especie está en extinción, quizá no lo vuelvan a ver nunca más"
Dentro de los calculistas más famosos se encuentran desde matemáticos extraordinarios a personas que padecían ciertos grados de autismo (los conocidos como idiots-savants).
John Wallis fue excelente matemático que fue amigo e influyó en Newton. Se cuenta de Wallis que en una noche de insomnio llegó a calcular la raíz cuadrada de un número de 40 cifras, recordándolo y escribiéndolo al día siguiente.
Leonhard Euler fue uno de los más grandes genios que las Matemáticas han dado. Pues bien, otra faceta de la que al propio Euler le gustaba hablar era la de calculista. Sus investigaciones en teoría de números se vieron apoyadas por el hecho de que dominaba mentalmente no sólo los 100 primeros números primos, sino también sus cuadrados, cubos, cuartas, quintas y sextas potencias. Era capaz de hacer mentalmente difíciles cálculos, algunos de los cuales requerían retener en la cabeza hasta 50 cifras. El francés Arago cuenta de él que calculaba sin esfuerzos aparentes: "igual que una persona respira o un águila se mantiene en el aire".
Carl Friedrich Gauss fue otro de los genios matemáticos dotados de una excelente habilidad con los números. A la edad de 3 años se cuenta que corrigió la nómina de los empleados de su padre. Con 8 años fue capaz de sumar los 100 primeros números en unos segundos, esto lo consiguió con un ejemplo de su genialidad: sumó 100 +1, 99 + 2 ... y se dio cuenta de que sumaban 101 y se repetía 50 veces y 101 x 50 = 5.050
André Marie Ampere fue uno de esos prodigios que de vez en cuando da la humanidad. A la edad de 4 años aprendió a calcular, es la aritmética una de las cualidades que primero empiezan a manifestarse en este tipo de genios, y esta facultad ya no le abandonó a lo largo de toda su vida.
Srinivasa Ramanujan fue un genio autodidacta dotado de unas portentosas cualidades con los números. Cuenta el gran matemático Hardy que cuando lo fue a visitar al hospital le comentó que el taxi en el que había venido tenía una matrícula un tanto sosa: 1729. A lo que Ramanujan respondió: "En absoluto lo es, querido Hardy, 1729 es el menor número que puede ser expresado como la suma de dos cubos perfectos".
John Von Neuman realizaba todos los cálculos con su cabeza. Durante las reuniones habidas en Los Alamos durante la Segunda Guerra Mundial, y que dieron lugar a la creación de la bomba atómica, físicos de la talla de Richard Feynmann o Enrico Fermi realizaban sus cálculos con una regla o una pequeña máquina mientras Von Neuman lo hacía con su cabeza e incluso más rápido y preciso.
Alexander Aitken fue un matemático neocelandés dotado de una enorme capacidad para el cálculo y la memorización. En sus conferencias solía impresionar a la audiencia realizando cálculos mentales. Win Klein Trabajó para el CERN de computadora humana. Este holandés trabajó algoritmos que le permitían hacer todo tipo de raíces mentalmente y que le valió para figurar en el Libro Guinness de los Records en los años 80
Zerah Colburn fue un genio del cálculo muy famoso en toda Europa por sus demostraciones públicas. Con 6 años se cuenta que, entre otras hazañas, elevó al cuadrado el número 1.449 en pocos segundos. Colburn tenía 6 dedos en cada mano y en cada pie.
George Parker Bidder Aprendió a calcular a la edad de 6 años jugando con piedrecillas y botones. Fue muy famoso durante el siglo XIX, rivalizando con su contemporáneo Zerah Colburn.
Tenía una enorme capacidad para memorizar, como muchos de sus familiares, y uno de sus hijos también era muy ágil con el cálculo. Bidder fue uno de los mejores ingenieros de su época.
Jedediah Buxton era un granjero inglés nacido en 1.702 en Elmton que aprendió a calcular a la edad de 12 años y era un fanático de la memoria. Su fama como calculista le llevó a Londres, donde alguien le llevó a ver una representación de Ricardo III. Al final, cuando le preguntaron si le había gustado, el respondió que el actor principal había dicho 14.445 palabras y dado 5.202 pasos. Para Buxton era una manía contarlo y medirlo absolutamente todo. Esta capacidad para memorizar le llevaba a hacer grandes multiplicaciones mentales, recordando las partes de la multiplicación durante largos periodos de tiempo.
Giacomo Inaudi: Es uno de los casos mejor documentados, ya que fue estudiado por el famoso psicólogo Alfred Binet. Fue pastor de ovejas, pero pronto se ganó la vida con exhibiciones por cafés y teatros. Curiosamente aprendió a leer y escribir a edad tardía, mucho después de aprender a calcular.
Su cráneo fue estudiado por Broca, siendo de un tamaño excesivamente grande y presentando irregularidades. Inaudi tenía una extraordinaria memoria para los números que contrastaba con ser una persona olvidadiza. Era un calculador de tipo auditivo, de tal forma que no necesitaba ver los números para calcular.
Truman Henry Safford: Empezó a mostrar interés por la aritmética a los 3 años, pero sus padres no percibieron su capacidad hasta los 6. Estudió en Harvard y fue un astrónomo notable. Realizaba peculiares movimientos mientras calculaba y, curiosamente, perdió su habilidad en edad adulta. Johan Dase: Conocemos mucho de Dase por la correspondencia mantenida entre Gauss y Schumacher. Este último hablaba de la capacidad que tenía para multiplicar y dividir grandes números definiéndole como "extraño genio del cálculo". Después de que el matemático Strasnicky le enseñara una fórmula para el cálculo de PI, Dase logró en tan sólo dos meses presentar este infinito número con 200 decimales. Otra de sus contribuciones a las matemáticas fue el calcular todos los números primos entre 7.000.000 y 10.000.000. Dase tenía una enorme capacidad para multiplicar números muy grandes, así se cuenta que llegó a multiplicar dos números de 20 dígitos en 6 minutos o dos números de 48 dígitos en 40 minutos.
De www.albertocoto.com